Cómo ayudamos · Estudiantes internacionales

Estudiar lejos de casa también es un duelo pequeño, cada semestre.

Nuevas ciudades, nuevos idiomas académicos, la presión de rendir mientras aprendes a vivir solo. Nadie te avisó que extrañar y estudiar a la vez cansa el doble.

¿Te suena familiar?

Ansiedad antes de exámenes que se mezcla con la nostalgia por casa.
Soledad los fines de semana, cuando el campus se vacía.
Presión de "aprovechar la oportunidad" que no deja espacio para sentirte mal.
Culpa por el esfuerzo económico que hizo tu familia para que estudiaras fuera.
Dificultad para hacer amigos cercanos en otro idioma.
No saber si "quedarte" o "volver" al terminar, y sentir que decepcionarás a alguien igual.

Rendir académicamente no debería costar tu bienestar

Estudiar fuera exige aprender un sistema académico distinto, muchas veces en otro idioma, mientras resuelves sola o solo cosas que en casa resolvía tu familia. Es normal que el rendimiento se vea afectado cuando el cuerpo y la mente están sosteniendo demasiado a la vez.

Tener un espacio en español, sin tener que traducir lo que sientes, libera energía que puedes usar para lo académico y para ti.

Preguntas frecuentes

¿Ofrecen horarios compatibles con clases?

Sí. Coordinamos sesiones según tu horario académico, incluyendo tardes y fines de semana.

¿Es válido para un intercambio de pocos meses?

Sí. Muchos procesos breves ayudan a sostener un semestre difícil, aunque tu estadía no sea larga.

¿Mis padres se enterarían?

No. Lo que hables en sesión es confidencial, igual que con cualquier paciente adulto.

No tienes que sostener el semestre solo.

Quiero hablar con alguien