No importa qué esté cambiando en tu vida, ni desde dónde lo estés viviendo. Aquí no tienes que explicarlo todo para que te entiendan.
Aquí puedes hablar como hablas en casa.
Hay una versión de ti que conocías bien. Y otra que apenas estás empezando a reconocer.
Hay días en que sostienes todo por fuera, mientras por dentro algo se reacomoda en silencio.
Nadie te preguntó si estabas listo para este cambio. Simplemente un día ya lo estabas viviendo.
Eso que sientes tiene espacio aquí. Y no tienes que explicarlo todo primero para que te escuchemos.
Lo que cargas en silencio tiene compañía, aunque no lo parezca.
Sentir que ya no eres quien eras
después de un cambio que lo movió todo.
Cuidar a tu familia
sin poder abrazarla cuando más lo necesita.
Empezar de nuevo
en un trabajo, una ciudad o una relación.
Cargar más de lo que aparentas
porque otros también cuentan contigo.
No saber muy bien
quién eres ahora, cuando todo cambió.
Sentir que no perteneces del todo
a la vida que tienes hoy.
Ninguna de estas frases te describe por completo. Todas te acompañan.
Sigue el círculo con tu respiración. Inhala mientras crece, exhala mientras vuelve. Leer con calma también es cuidarte.
No necesitas tener las palabras exactas. Elige lo que más se parezca a lo que sientes.
Elige una opción y te contamos cómo se ve desde aquí.
Esto no es un diagnóstico. Es solo una forma de empezar la conversación.
Porque en terapia el contexto lo es casi todo: cómo entiendes el éxito, lo que se calla para no preocupar a los demás, las expectativas con las que creciste —vengan de donde vengan.
Quien comparte tu contexto no necesita que se lo expliques: lo reconoce. Y esa comprensión te permite dedicar cada sesión a lo que importa, que eres tú.
La familia y sus expectativas
Lo que se espera de ti, dicho y no dicho.
La ansiedad y el cuerpo en alerta
Cuando sostener demasiado se siente en el pecho.
La pareja y la crianza
Construir juntos entre reglas y expectativas distintas.
La autoestima y el éxito profesional
Medirte con una vara que no siempre es la tuya.
La identidad que cambia con el tiempo
Ya no eres del todo quien eras antes.
El duelo, en cualquiera de sus formas
Una pérdida, un cambio, una etapa que termina.
Un puente no borra la distancia. La vuelve caminable. Así acompañamos: paso a paso, a tu ritmo.
De este lado
Cómo te sientes hoy: cansado, disperso, en alerta.
Del otro lado
Sentirte acompañado, con más calma y más tuyo.
Un mensaje corto basta. Nos cuentas lo que quieras, cuando quieras.
Conversamos sin prisa para entender qué necesitas y responder tus dudas.
Te proponemos al psicólogo que mejor encaja con tu historia y tu forma de ser.
Tú marcas el ritmo. Nosotros estaremos aquí.
Nadie te dijo cómo funciona esto la primera vez. Aquí no hay letra pequeña.
¿Cómo se agenda?
Nos escribes por WhatsApp o por el formulario. Te respondemos en menos de 24 horas para conocer tu situación y proponerte al profesional adecuado.
¿Cómo es la sesión?
Una videollamada segura de 50 minutos, desde tu teléfono o computadora, en el espacio donde te sientas más cómodo.
Nunca he ido a terapia, ¿qué espero?
No necesitas preparar nada ni saber por dónde empezar. Tu terapeuta guía la conversación; tú decides qué tan rápido avanzar.
¿Qué pasa después de la primera sesión?
Acuerdas con tu terapeuta la frecuencia que tenga sentido para ti. Puedes cambiar de profesional en cualquier momento si sientes que no es el encaje adecuado.
El trabajo, las rutinas, las reglas no escritas de este nuevo capítulo. Te sientes agradecido y perdido al mismo tiempo. Nadie te dijo que empezar de nuevo también duele, sin importar qué tan lejos hayas llegado.
"Me esfuerzo tanto que no tengo tiempo de sentir."
Pero a veces te preguntas si perteneces del todo, si esto es lo que querías o solo lo que se dio. Explicarlo a quien no ha vivido lo mismo puede ser agotador.
"Construí una vida nueva, y a veces todavía extraño la de antes."
Tienes raíces en más de un lugar, en más de una etapa de tu vida. Criar hijos, cuidar a tus padres desde lejos o de cerca, mantener quién eres mientras todo alrededor cambia.
"Quiero ser fuerte para todos, pero yo también necesito apoyo."
Después de tantos años acompañando cambios de vida, esta es una de las experiencias que más a fondo entendemos: la de construir una vida nueva lejos de donde empezaste. Estas son algunas de esas historias.
Historias reales, compartidas con permiso. Los nombres se cambiaron para cuidar su privacidad. Leer las historias completas.
Llevaba dos años posponiendo la terapia porque solo imaginar explicarlo todo en inglés me daba ansiedad. En la primera sesión hablé como no hablaba desde que me fui. Lloré, me reí y salí más ligera.
Pensé que aguantar era mi única opción. Trabajaba, enviaba dinero, sonreía en las videollamadas. Hasta que entendí que cuidarme también era una forma de cuidar a los míos.
Migré sola a los 22. Doce años después alguien le puso nombre a lo que sentía: duelo migratorio. Saber que no estaba rota, que era un proceso, me cambió la vida.
Pequeñas cartas para esos días. Llévate la que hoy necesites.
Acompañamos a personas hispanohablantes en Estados Unidos, Canadá, Europa y otros lugares del mundo.
Un espacio en tu idioma, a un mensaje de distancia.
Una conversación de 50 minutos por videollamada segura, desde tu teléfono o computadora, en el espacio donde te sientas cómodo. Tu terapeuta guía, tú decides de qué hablar.
La evidencia clínica muestra resultados equivalentes en ansiedad, depresión y duelo. Muchas personas se abren con más facilidad desde su propia casa.
Sí. La videollamada va cifrada, nada se graba sin tu permiso y lo que hables queda entre tu terapeuta y tú. Tu familia o tu trabajo nunca se enteran.
No. Tu estatus migratorio no es requisito y no se pregunta.
Sí. La conexión con tu terapeuta importa tanto como la técnica, así que te proponemos otro profesional sin problema y sin explicaciones incómodas.
Sí. Coordinamos según el lugar donde vivas, con opciones de tarde y fin de semana.
Nos escribes un mensaje, por el formulario de abajo o por WhatsApp. Conversamos para conocer tu situación, resolvemos tus dudas y, cuando te sientas listo, comenzamos.
Recursos por emoción, no por diagnóstico. Si tu proceso además está atravesado por vivir lejos de casa, cada área tiene también un enfoque migrante especializado. Llévate lo que necesites, sin dejar ningún dato.
Cuando extrañas
Extrañar tiene nombre y tiene proceso. Aquí puedes empezar a entenderlo.
Cuando el cuerpo está en alerta
Un ejercicio de respiración para bajarle el volumen al cuerpo. Pruébalo ahora.
Guía gratuita: cuando todo parece demasiadoRespiración 4·7·8
Inhala 4, sostén 7, exhala 8. Tres ciclos.
Cuando pesa la relación
El estrés y los cambios de vida desgastan incluso a quienes se quieren mucho. No tiene que ser en soledad.
Cuando te comparas con los demás
Dejar de medirte con una vara que no es la tuya también se acompaña.
Guía gratuita: volver a hablarte con amabilidadCuando todo se apaga
No es flojera ni malagradecimiento. Aquí puedes empezar a entender qué te pasa.
Cuando cuesta adaptarse
Otras reglas, otros códigos, otro humor. Adaptarse también se acompaña.
Sin importar por qué te fuiste
Migrar, mudarte por trabajo o irte a estudiar comparten más de lo que parece. Esto también se acompaña.
Guía gratuita: vivir en dos lugares a la vezPróximamente: meditaciones y audios guiados en español. Visita el blog.
No hay fechas límite ni momentos correctos. Dar el primer paso puede ser tan simple como escribir un mensaje.
Luna no es un chatbot ni reemplaza a un terapeuta. Es una guía que conversa contigo unos minutos para entender tu historia y sugerirte a la persona adecuada.
Luna
Tu guía de bienvenida
Luna no ofrece diagnósticos ni consejo clínico. Solo prepara la conversación para que tu primera sesión sea lo más tuya posible. Lo que compartas aquí no se guarda.
No sabemos exactamente qué estás viviendo.
Pero si llegaste hasta aquí, probablemente llevas tiempo cargándolo solo.
No tienes que seguir haciéndolo.
Leemos cada mensaje con calma y te respondemos en menos de 24 horas, sin compromiso de ningún tipo.
Muy pronto te escribimos para conocerte y responder tus preguntas, con calma y sin compromiso.
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